Al Hilo

Al Hilo

agosto 19, 2018 0 Por José Luis Lorente

Este es juego de antaño tiene un estilo similar al de tocar timbres.

Se trataba de atar un hilo al picaporte de una puerta y, a continuación, esconderse.

Desde allí, estiraban haciendo sonar el clásico “pom, pom”.

Cuando salía alguien de la casa para ver quién era el que llamaba resultaba que no había nadie y si la persona se percataba del hilo, algunas veces perseguía a los pícaros niños.

El objetivo del juego era encontrar el lugar más perfecto para estirar el hilo sin ser visto.